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lunes, 12 de octubre de 2015

Los sueños se fueron

Fotografía: Araminta Gálvez


Se hizo nudo la luz entre las hojas
como un vientre pródigo
latiendo entre la noche.
La mesa vacía de conversaciones
se arrinconó distante de los ojos.
Llovieron tumbergias
como colibríes
a punto de salto
al abismo.
La casa dormía,
los sueños se fueron,
el reloj enmudeció de horas
e instantes.

La calma del cielo solo era aparente.

Un trueno primero
un llanto después
la muerte en puntillas
segando la vida
como margaritas,
sin tallo
y sin pálpito.



Homenaje a las personas víctimas del deslave del Cambray II.


martes, 9 de junio de 2015

MAS ALLÁ DE LA MIRADA

Fotografía: Araminta Gálvez


La hiedra se trepó a mis ojos como una selva imparable de espesura.

El reloj, insistente y despiadado, me desnudó del presente. 

Fluyó  la vida en la savia herida del césped pisoteado y colapsó la luz  al reconciliarse con la noche. 

Por el museo de la vida te sentí llegar. 

Serenos tus ojos se posaron en los míos y las preguntas niñas surgieron de tu boca. 

Tu risa se desató como un estallido de alegría. Y el cielo,  vertebrado de luz, se prolongó mas allá de la mirada.  

lunes, 9 de marzo de 2015

ANIQUILADA POR LA LUNA

Fotografía: Araminta Gálvez
Parpadeo una y otra vez como una libélula apagando el sol.


Los olores de la cocina llegan a mi nariz puntuales en sabrosura.

La canela es tan fina como un violín afinado en una esquina de luz.

El azafrán me hace pensar en David, con su risa ronca y ese afán de agotar los momentos con las manos ávidas de caricias.

 Estornudo con la pimienta y simultáneamente pienso  en la noche que se escondió en uno de mis recuerdos de la infancia.

La calma está tendida afuera. Plácida en serenidad. Un grillo la alborota por momentos y el desconcierto gira noventa grados hacia el sur. La escafandra se despierta de sus profundidades de soledad y por una fracción de segundo, se imagina volando lejos del tiempo.

Estoy aniquilada por la luna, que arriba del tejado, pende redonda de mis ojos

jueves, 2 de octubre de 2014

COMO UNA BOFETADA DE LUZ

Fotografía: Araminta Gálvez
La risa estalla como una bofetada de luz en la modorra de la tarde.
Tus pasos se hacen triza en la distancia del instante aquel, en que abandonaste mi ruta.
Solloza la vela, y lánguida de luz se petrifica en la pared del olvido.
Un suspiro aparece como ave de mal agüero y el llanto alborota el dolor y el recuerdo de tus ojos en los míos.
Amanece la noche lúgubre de estrellas palpitantes.
El silencio protagoniza una fiesta de grillos sin voz.
Se acerca una nube de zopilotes y lunas.

El aire huele a dulce de leche y tu ausencia sabe a mar despojado de espuma y caracoles. El recuerdo de mi perro me alborota la nostalgia de sus placidos ronquidos cobijándome los pies.

lunes, 8 de septiembre de 2014

SE ABREN LOS OJOS



Plácidamente, el color se instala en la espalda de las nubes que juegan a tirar copos de nieve. 
Con la boca abierta, la copa espera las  correntadas añejas de luz, de la sangre y del vino. 
        La vida nos arropa con el soplo de barro y el canto de las cigarras afinando nostalgias. 

El abismo del silencio me separa de tu voz en la península del instante. 

                     Juega el pincel de la luz a pintar de colores las imágenes que verdean las gotas de rocío. 
El polvo se retira a dormir a causa de la llovizna que aplaca sus aspavientos de nube. 
La electricidad del trueno y del rayo tiende sus tentáculos sonoros, cálidos y brillantes sobre la civilización de los rincones del universo inquieto en expectativas. 
                   La mesa se viste de gala con manjares sabrosos a los ojos y al cuerpo del deseo. El horno de barro abre su boca al fuego hirviendo en rojos intensos que cocinan las entrañas del pan  y doran sus mejillas. 
Se escabulle de la alacena a mi nariz, la dulzura de la canela y el cardamomo y la  pimienta aromatizan el sancocho de la vida.  

La silla doblega al cansancio que se aposta en su espalda de encino imbatible ante las tormentas de polillas. 

Y temerosos por la claustrofobia del encierro de oscuridades,  se abren los ojos,
y sorprendidos descubren la luz.

jueves, 24 de julio de 2014

UN DELFÍN ME ATRAVIESA EL PENSAMIENTO




                                                           
                                                           Impávidas, 
Fotografía: Araminta Gálvez
las nubes abrazan el cielo de un extremo al otro de mis ojos. 
Cabalga el horizonte sobre el lomo del mar, lamiendo abismos y descorche de espuma. 
Un delfín me atraviesa el pensamiento 
salpicando con sal 
y ternura mi alma.
El cangrejo  atrapa sueños y arena con sus tenazas de intentos. 
Y me bebo el día todo, como si de eso dependiera la salvación del instante cumbre del sol. 
 Acojo la llovizna de pájaros que arremeten mis sueños con vuelos. 
Mi lengua se congratula con la fiesta de sensaciones inauditas que surgen entre nuestras bocas. Y entonces...
conquisto el infinito de posibilidades de tus ojos,
 e ilumino el universo entero
 con el ímpetu de la luciérnaga
 herida de luz
 y oscuridad. 

martes, 15 de julio de 2014

EN UN RINCÓN DE LOS OJOS

Calla el árbol su sombra sobre la hojarasca invadida de humedades y vértigos de vida. 
El sol me guiña con sus parpadeo de brillo y sutilezas derramadas en las ramas enraizadas en mis ojos.
El arco iris dispara sus flechas de colores, de montaña a montaña, con mi lápiz de colores.
La luna llena
 no extraña su esbeltez preñada de suspiros, en las noches sumergida en su cuarto menguante. 

El aguacero y su tormenta se retiran 
sin dar cuenta de la explosión de vida y tragedia 
que se fragua a sus espaldas.
  
Abstraída en un rincón, la maceta deja que las estaciones la adornen con flores y olvido.

La fuente huele a musgo y a silencio fugado por los tragantes abiertos como bocas con hambre.

En un rincón de los ojos, la fotografía se harta de complacencia por haber encontrado el elixir de la eterna juventud.
Huele a bruma la nostalgia y los recuerdos hacen cola detrás de la puerta del silencio. 
El café, maduro en sabores, despierta a la tarde de su aletargamiento 
y la embriaga con sabrosuras.
  
Mi perro yace a mis pies y sus ronquidos alumbran el silencio con su fidelidad.
 El olor a tierra mojada entra sin permiso en el olfato de la vida 
y abre una primavera de brotes y color. 

martes, 1 de julio de 2014

ORGIA DE REFLEJOS Y CARICIAS

Fotografía: Araminta Gálvez
El pecado se abrazó a los deseos anulando mi razón y coronando con glorias mi cuerpo. 
Con su aliento de parra, el génesis multiplicó las manzanas en mi boca y Prometeo me entregó el fuego del conocimiento de tus ojos. 
Las libélulas se amotinaron con la luz de las luciérnagas espantando  la noche. Las piedras hablaron con certezas de siglos tallados en el aire. Descendió la canción hecha cenizas sobre el fogón apagado con silencio y olvido. Mutó de tu boca la risa convirtiéndose en una mueca del hastío agotado de sí mismo. 
El sexo se entregó sin renuncias al placer de las caricias y el caleidoscopio jugó al escondite con mis ojos arrobados de colores.  El espejo protagonizó una orgía de reflejos ensordecedores de luz.
Colapsó la mirada en la cumbre del clima que desperdigó primaveras y otoños en el regazo del invierno y en las suelas descascaradas del verano agotado de sol. 
La brújula me orientó al sur y allí escondí mis instintos maternales y desnudé de prejuicios el inexpugnable horizonte de tus ojos

lunes, 26 de mayo de 2014

LA LUNA ME DESNUDA SIN VIOLENCIA

Fotografía; Araminta Gálvez
La risa, embriagada de luz y sobresalto, sepulta la tristeza en el olvido.
Un puñado de pájaros desciende su aleteo sobre el charco amurallado con orillas. La bruma corona los espejismos silentes de la cercanía que amenaza devorarnos.
El mercado ofrece sus tentaciones a los ojos, al tacto y al olfato y las remolachas parecen aves degolladas palpitando en rocío.
La lagartija guarda su equilibrio de escamas sobre la botella vertical de reflejos. La canción se desgrana en sentimientos que arrullan el nido que se esconde en algún lugar del corazón.
Asaltan las palomas los techos de los ojos y de las casas, con su algarabía de alas y estupor. Los gorjeos anuncian el día somnoliento de oscuridad y pesadumbre de horizonte gris.
Los hombros sostienen por igual la carga de los días y la cabeza del ser amado y entonces la montaña llega inundada de verde y humedad. Observa el horizonte, infla el pecho y yace mansamente cara al sol.
Afuera, el pino tiene una fiesta de pájaros y ruidos y ruidos. Sus hojas lanzan destellos de verdor y sus ramas trampolín impulsan vuelos.
La sombrilla esconde  la cara del golpeteo de la lluvia y el ruido se sale sin permiso por la puerta doblegando el silencio.

La pasión enciende el cuerpo con un fuego abrazador y la levadura esconde misterios de grandeza solo develados en las interioridades del horno y de la masa. La tinta dibuja palabras con su ingeniería de camino conocido y la luna me sigue hasta la puerta de mi casa y me desnuda sin violencia de mis miedos.





miércoles, 21 de mayo de 2014

SE ME QUIEBRA EL CORAZÓN

Fotografía: Araminta Gálvez
Se doblega la espiga 
y la brisa 
y la herida, 
ante el roce imperturbable del tiempo haciendo mella en el destino. 

La casa se engarrota a sus cimientos ocultando bajo sus paredes los secretos más oscuros.

Se extravía la tensión del arco iris que dispara colores a los ojos mudos de asombro. 

Los pasos acechan el silencio y lo destruyen con sus prisas de noticias urgentes.

El luto por el día que se va, anochece el espíritu 
y acongoja el corazón.    
      
Entonces la muerte llega  de puntillas, 
y como si se tratara de una flor...
desprende sin miramientos la vida. 

El cortejo acompaña los restos con renuncias 
y los buitres de sollozos 
se asoman a los ojos con bullicio. 

La banca enmudece de ausencia en el jardín deshabitado de sorpresas. Y el tigre afilado de tus ojos ronronea en mis sentidos y se me quiebra el corazón, 
                                                                          y se hace río mi gana de tenerte,
                                                                                       y crujen los silencios del olvido,
                                                                                              y abren sus alas las palabras 
                                                                                                      volando de mi boca hacia tu oído                                                                                                                     y estreno el sol 
                                                                                                                  en mi universo todo. 

Cierro los ojos 
y se extravía el miedo.
Los vuelvo a abrir, 
                                                           y en ellos tu apareces. 
                                                         

sábado, 10 de mayo de 2014

MAMÁ, UNA PALABRA QUE ME LLENA EL UNIVERSO

Nueve meses llevándome en su cuerpo es una vida entera mamá, suficiente para llenarme de lunas y de soles el futuro.
Le aseguro, no hubiera querido estar en otro vientre, ni amamantarme en otros pechos, ni amanecer a la vida sin su mano, sin su voz, sin su consejo a tiempo, sin el regaño justo por la travesura o por la falta.
Yo pude crecer protegida por su sombra. Disputando con mis hermanas y hermanos su atención y su cariño y usted, como
una maga, nos abarcaba a todos con sus mimos y atención y su llamado siempre al orden, multiplicando el pan para saciar nuestra hambre, resolviendo en la escuela nuestra vida, haciéndose modista, administradora, juez, regazo, maestra, sol.
No son poca cosa engendrar, cuidar, proteger y formar siete hijos, madre. Es atarse la vida a otras vida de por vida. Y usted lo hizo.
Mamá, una palabra que me llena el universo. Mamá, una canción que me arrulla el alma y la ternura. Mamá, la puerta siempre abierta a mi consuelo. Mamá, la vida pasa y me enamora la autosuficiencia y me revelo ante el consejo a tiempo, ante el regaño justo y la vida me golpea y me acaricia, pero usted está conmigo, siempre conmigo, atando mis heridas, toreando mis problemas, convirtiéndose en un fuerte que amortigua los embates,  injustos a veces, de la vida.
Usted siempre ha sido una fiera defendiendo y cuidando sus cachorros, una luz alumbrándonos la vida, un ejemplo marcándonos el paso, usted mami, es una parte importante en mi vida.

Chatica, la quiero mucho, mucho, mucho.

miércoles, 7 de mayo de 2014

NÁUFRAGA DE LUZ

Fotografía: Araminta Gálvez
Aprieta el paso, la tarde, náufraga de luz,
hiriendo mi alma,
la bruma
desaloja el estío,
Acuna entre su pecho la tórtola al pichón
                    cenizo de trinos
y ausente de vuelos.

Arden los gladiolos  y los lirios en el recuerdo del verano
aquel,
que se volvió espejismo.
Las hormigas beben la lluvia en la ventana del día
y me hundo en la añoranza
del recuerdo de tus ojos
dibujándome
con hambre
la ternura.
               entonces,
                          desenredo el silencio de mi boca
                           y canto tu cuerpo
                                    con mis manos
                                            llenas

                        de tu ausencia.

mayo 07,  2014

martes, 6 de mayo de 2014

FASCINACIÓN DE LIBÉLULAS

En su puño sintió un aleteo y un sinfín de cosquillas le acarició los sentidos. 
La felicidad se le desbordó en su cara con forma de risa y la curiosidad se despertó sobresaltada. 
Quiso ver nuevamente las miriádas de libélulas sinfónicas y multicolores 
que bullían sobre la palma de su mano. 
Abrió un minúsculo resquicio entre sus dedos y las libélulas aprovecharon la libertad que se les ofrecía y escaparon en vértigo de colores y sentimientos que entonaban las sinfonías de Beethoven y de Mozart. 
Sus  minúsculas alas lanzaban destellos dorados que olían a lavanda y a chocolate. 
Sus ojos, como una cámara fotográfica perfecta, 
mostraban las maravillas del mundo creadas 
y todavía por crear. 
Eran capaces de aplacar con su voz cualquier dolor o miedo que apareciera a perturbar la alegría.
Las libélulas recorrieron el aire con el vértigo de la alegría 
y se depositaron nuevamente  en su mano 
 inundándola de felicidad.
Fotografía tomada de Internet

jueves, 1 de mayo de 2014

SUICIDIO IRREMEDIABLE


Fotografía: Araminta Gálvez
Con la anchura de las palabras me alfombraste el alma, y no me importó que el frío hiriente del tiempo incrustara sus agujas en mis huesos. 

Tampoco me importó ver cómo se cerraba la puerta del desaliento tras  mi espalda.

La semilla  cayó en tierra fértil y mi cuerpo se desbordó de vida. 

 La esperanza torturó con insistencia a la noche engarrotada en mi camino. Fue su verdugo hasta que la sintió crepitar en abandonos, entregándose sin resistencia ante su brillo.

 Entonces mi  vigilia se proyectó hacia tu sombra. Mis tímpanos se abrieron a tu voz y en el subsuelo de los siglos sigue vibrando en mi memoria. 

Corregí el rumbo de mis sentimientos y los dirigí hacia el abismo de tus ojos. Y me entregué a ellos de por vida.

Palpitó la tierra bajo nuestros pies y en el destino, nuestras raíces se encontraron. Sin karma, sin dolor, sin renuncia. Tus ojos anclados en mi puerto. 

Era otoño. 


Las buganvilias se enfrentaban a un suicidio irremediable. Se desprendían sin futuro y sin verdor. Los muñones de sus  ramas, desesperadas por la ausencia, reventaban en brotes como pústulas en flor. Se torturaron con vida demorada en clorofila. 


Heridos de vida… como yo de ti.

miércoles, 23 de abril de 2014

EL LATIDO DE LA LUNA


Presentimos el latido de la luna en la cintura de sus iris.

El viento calla sus alas impetuosas de luz. 

Arañamos con los ojos su silueta serena de novedades en desvarío.  Incipiente la vida se gesta ante nosotros. Aparece vital, impregnada de ternura. Redondeando la promesa de mantener la especie a flote, de cobijar el vientre que crece ante los ojos como luna llena.

Surgen los intentos de dibujar su esfera, de concebir con líneas, con sombras y con luces la esencia que promete vida nueva.

Un ser se forma cobijado por la piel y por las miradas que circulan el salón de clases. Tiembla el pulso y el borrador no alcanza a esfumar la intensa sensación de estar en presencia de un milagro.

Afuera hay una explosión de vida. 
Surge. 
Abruma. 
Revienta los ojos del color. 
Salpica sin misericordia el instinto del día. 
Riega con su luz la esquina del sol.
Colorea el arco iris y se arrulla con latidos preñados de novedades.

Cada aprendiz de artista dibuja con su magia la magia que representa una mujer embarazada. Los violines atraviesan las paredes del salón. El silencio se instala a sus anchas en el alma. El maestro propone líneas nuevas y estimula con sonrisas la creación. La modelo, previo a su encuentro con la vida nueva que lleva en sus entrañas, se sumerge entre sus sueños y concibe un nombre, un techo, una vida por construir.

Estalla la vida en incertidumbres. 
Se ofrece vital.
Rotunda.

La sangre se hace mar rojo y arremete contra la muerte. La savia verdea las montañas de posibilidades. Y la vida prevalece ante cualquier pronóstico.

Pronto amanecerá otro ser posando ante la vida.

Diciembre 2013


lunes, 21 de abril de 2014

LA TORMENTA QUE TRAES DENTRO


Disparo los ojos en el cénit de la luna desdibujada en el charco escapado del océano. Su brillo de escamas se estrella desnudo en la espalda fraudulenta del puercoespin sin tersura.

Mastico, con el alma arrobada, las notas fugadas del Stradivarius y acudo a la cita de pan tostado untado de mantequilla derretida entre mi lengua. 

Mis ojos se beben sin miserias el día y mi perro, arrobado, husmea en el aire  los olores imperiosos a su nariz. Las nubes me observan viajando entre mis ojos. El lápiz garrapatea el mundo en una hoja de papel devastada de blancura. Los pasos acuden a su destino, fieles a los zapatos alimentados con betún y cercanía. 

El cuento surge, adormece la vida y estremece la curiosidad del sueño que no se retira a descansar. 

Una lagartija se transforma en prendedor de la pared que no logra sacudírsela. Hastiada de verde, la lagartija se reconfigura en siena  y se camufla entre el chocolate de tus ojos. 

La llovizna disimula la tormenta que traes dentro del compás del corazón.

miércoles, 19 de febrero de 2014

ESTREMECIDA POR PÁLPITOS Y LUNAS

Su cadera
             estremecida por pálpitos y lunas 
                                 cobija con deleite los ojos.  

Aflora la ternura como golondrina sabia de vuelos.


Los besos anidan en su piel alerta al día derrumbado por las noches.


           Se diluyen las sombras en el olvido. 


La voz de la libélula sobrevive al rumor de hojas secas. La música extingue el silencio y la tristeza y se acomoda serena y sin misterios en el alma.


El sol se hace añicos de luz sobre la poza .

 El viento juega a las escondidas con la tarde y el cometa cae desplomado de colores.


 El amor apacigua la pena 

                             y los ojos se acomodan  a  la vida.

febrero 2014

lunes, 10 de febrero de 2014

SIN CONTRATIEMPOS DE LUZ


Fotografía: Araminta Gálvez

Veloz, como un despliegue de sonrisas, 
sus alas destrozaron la distancia 
y la mirada se fugó al horizonte fraguado entre celajes. 

Mi perro se buscó el instinto oculto en el señuelo de su cola. 
                   Olfateó la luz. 
                                         Le gruñó al silencio 
         y desenterró poderoso de mis manos las caricias. 

Los pasos desterraron el polvo del zapato. La vela se hizo humo de suspiros apagados. Mi padre apareció, con la carga de sus años conversando entre murmullos de nostalgias y certezas,
            
       y el galán
 hecho flor,
 hizo un despliegue de  blancuras y perfumes
y como pasa siempre...
la noche apareció
sin contratiempos de luz
                                                                               por un resquicio descuidado de la vida.

                                                     
                                                  

febrero 2014

viernes, 20 de diciembre de 2013

PALABRAS SUELTAS


Un negativo esconde en blanco y negro los colores y el desconsuelo se desliza en la mejilla del invierno harto de flores. El satélite inconstante de mi ombligo aterriza entre tus ojos derrumbando sus defensas y la vanidad me serpentea en la cara del espejo enceguecido con mentiras.

El lodo deja huella en los zapatos de la lluvia que arrecia las nostalgias y salpica sentimientos. El corredor acoge los geranios incendiados y la ausencia en la butaca de mi abuelo. Un recuerdo de sus manos acaricia mi niñez abandonada por el ímpetu de vida en crecimiento. La muerte exige su propina y la tierra acoge y recoge mansamente la existencia entre su vientre.
junio 2013

miércoles, 16 de octubre de 2013

LOS PASOS DE LA LLUVIA


Truenan los pasos de la lluvia en la distancia anidada al sur de la brújula. Los relámpagos culebrean los ojos sorprendiendo al susto en la oscuridad. El almanaque se desgasta día tras día sin poder recuperar jamás sus pérdidas. Aboga el caracol por un predio en el planeta de tus ojos para instalar su casa sol.  La tarde y su modorra reaparecen con sigilo en el umbral del olvido. El sapo templa sin aburrimiento su barriga protuberante de sorpresas previo a entonar la canción del pantanal. Recoge la campana sus tañidos mudos de estridencia y la misa desentraña al mismo tiempo los pecados y el perdón. La amenaza del peligro hace sombra a la cordura y el embrujo de la luna acondiciona levemente el corazón.