jueves, 26 de septiembre de 2013

NOSTALGIA

Cansados de florecer
bodegón en oleo
Araminta Gálvez
los girasoles se deshojan
en ocres y amarillos sobre la mesa.
Sin compasión,
el camino se traga en la distancia las siluetas
que avanzan por su espalda.
La nieve azota 
(con su filo de blancuras),
la curiosidad de las miradas 
que se me escabullen
por los ojos.
La vanidad se rompe
en mil pedazos
en el cuerpo solitario del espejo,
y la vasija de mi cadera enmudece
atropellada  de ausencias.
Me templo el carácter con rugidos que se imponen
en el tedio del crepúsculo
de cordilleras de tus cejas
cuando los recuerdos engatusan
con susurros al silencio
y las promesas cabizbajas
trotan hacia el olvido.
Las palabras se camuflan en simulacros
de certezas
que te muerden la boca,
pero cuando quieres  masticarlas
ya no están.
Cae un aguacero
de nostalgias en mi ánimo,
y sin querer atropello a la luna llena
de espejismos y tribulación…
La luna es mi salvoconducto
 a la tierra de nunca jamás
y desde ese día,

ya no he podido encontrarme.

junio 2013