martes, 23 de julio de 2013

ELLA NO SOY YO

Dibujo de Araminta Gálvez
lápiz sobre papel fotográfico
Hoy, cuando me desperté, me di cuenta que no era yo la que estaba en mi cama.
Por una extraña coincidencia tenía el mismo rostro (lo corroboré en el espejo) y contra todos los pronósticos, ese cuerpo parecía el mío. Tenía los mismos lunares, la misma risa  destemplada y hasta pensaba como yo.
Sorprendida comprobé que obedecía mis pensamientos sin chistar.
Agarró el revólver y se encaminó hacia el cuarto de mamá.
¡Yo me entusiasmé! La cosa se ponía interesante.
Con sigilo abrió la puerta.
Entramos.
Mamá seguía tendida donde yo la había dejado horas antes.

La mujer levantó el revólver con firmeza y le disparó directo a la cabeza y fue allí donde comprobé lo que ya sabía.
Ella era una falsificación burda de mí, porque si hubiera sido yo, le habría disparado directamente al corazón.