viernes, 8 de enero de 2016

ARDE LA BRUMA



Fotografía: Araminta Gálvez


Sin aviso la vida se estremece
audaz, serena, intrépida y guerrera
acogiendo el suspiro que se mece
en el nido del pecho cual cantera.

Vibra, estalla y agoniza intempestiva
como un soplo de luz, un sorbo de agua
un vuelo herido, coito que cautiva
como un beso incendiándose en su fragua.

Se nutre con la savia la mañana
se tiñe el mar de rojo, arde la bruma
se sienten los latidos cual ventana

explorando el espacio que se esfuma
se retrae y  diluye, se desgrana
la vida es un misterio, es una pluma.